Pensaba en ti, en tus dedos de girasol, en dias como algodon de azucar o como ensalada de frutas y en el resto de cosas que quiero con demasiada urgencia. En tu voz , en el sonido de tu voz, en palabras amarrandose entre ellas porque han estado demasiado tiempo solas para decir algo.
Reseña libro: La Mestiza, por Kal-El
Hace 3 años